Tu web funciona. Entras, se ve bien y los formularios llegan. Así que es normal pensar que no hay nada que revisar.
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TogglePero por debajo hay piezas que también caducan. Una de ellas se llama PHP, y la semana pasada se publicó un fallo de seguridad grave que nos obligó a escribir a varios de nuestros clientes.
Te contamos qué ha pasado y cómo saber si a tu web le afecta.
¿Qué es eso de PHP?
Es el lenguaje con el que funciona tu web por dentro. Si está hecha con WordPress, funciona con PHP. Lo mismo pasa con WooCommerce, PrestaShop o Joomla.
Tú no lo ves. Está en el servidor donde se aloja la web, y cada vez que alguien entra en una página o te envía un formulario, es PHP quien hace el trabajo.
Como cualquier programa, tiene versiones. Cada una recibe arreglos de seguridad durante unos años. Cuando se acaban, la web sigue funcionando igual, pero los fallos que se descubran a partir de ese momento se quedan sin arreglar.
Qué pasó el 21 de octubre
Se publicaron dos fallos de seguridad críticos en PHP. El INCIBE, el Instituto Nacional de Ciberseguridad, lo recogió en un aviso con la máxima importancia, y el Centro Criptológico Nacional pidió actualizar cuanto antes.
Lo preocupante es que permiten atacar el servidor sin necesidad de contraseña. Y como el fallo está en PHP y no en la web, un plugin de seguridad de WordPress no sirve para frenarlo. Además, se detectaron ataques antes incluso de que existiera la solución.
Las versiones de PHP con soporte ya tienen la corrección. Para la 7.4, la 8.0 y la 8.1, que ya no reciben actualizaciones, esta vez se publicó también un parche de forma excepcional. Pero no llega solo: depende de que tu alojamiento lo aplique, y nada garantiza que vuelva a pasar con el próximo fallo.
Lo que hicimos con nuestros clientes
En cuanto salió el aviso, revisamos qué versión usaba cada una de las webs que llevamos.
Encontramos varias funcionando con PHP 7.4, que dejó de recibir actualizaciones de seguridad a finales de 2022. Otras usaban la 8.0 o la 8.1, que tampoco las reciben ya.
En algunas lo actualizamos nosotros directamente y después avisamos al cliente para que comprobara que todo seguía bien. En otras había que adaptar la web antes del cambio, así que les escribimos para explicárselo y darles un presupuesto.
No fue un correo cómodo de mandar. Nadie quiere recibir un «hay que actualizar tu web» sin haberlo pedido. Pero era peor no decir nada.
¿Cómo sé qué versión tiene mi web?
Lo más fácil es preguntárselo a quien te la lleva. Debería poder decírtelo en el momento.
Si tu web es WordPress, entra en el escritorio y ve a Herramientas, Salud del sitio, pestaña Información y apartado Servidor. Ahí aparece la versión de PHP. Y si WordPress te enseña un aviso recomendando actualizar PHP, ya tienes la respuesta.
También puedes mirarlo en el panel de tu alojamiento, donde suele haber una opción llamada «Versión de PHP».
Si ves 7.4, 8.0 u 8.1, tu web funciona con una versión que ya no recibe arreglos de seguridad. Si ves 8.2, le quedan dos meses: deja de tenerlos el 31 de diciembre. A partir de la 8.3, estás al día.
Ojo con cambiarlo tú desde el panel
Puede parecer tan sencillo como elegir otro número en un desplegable. Y a veces lo es.
Pero si la web tiene plugins o un tema que no están preparados para la versión nueva, puede dejar de verse en ese mismo momento.
Por eso, antes de cambiarla, hay que hacer una copia de seguridad y revisar qué partes no son compatibles. Y después, comprobar que todo funciona: las páginas, los formularios, la tienda si la tienes y los correos que envía la web.
¿Cuánto cuesta ponerlo al día?
Depende de lo antigua que sea la versión y de cómo esté hecha la web. Pasar desde la 8.0 o la 8.1 suele llevar poco trabajo. Desde la 7.4 hay más que revisar.
El trabajo suele durar unas horas, no semanas. Y si el mantenimiento está contratado con nosotros, está incluido.
Si la web es tan antigua que cada arreglo es un parche, quizá valga la pena plantear otra opción. Lo explicamos en ¿Actualizar la web o hacer una nueva?.
Cuéntanos qué versión tiene la web
Si no sabes en qué situación está la web, pásanos la dirección. La revisamos, te decimos qué versión de PHP usa y, si hay que hacer algo, te explicamos qué y cuánto costaría.